Dos menores de 13 años contrajeron matrimonio este viernes en la comunidad de Huamuchitos, Acapulco, bajo la práctica del “arreglo”, un acuerdo entre familias que organizaciones defensoras de derechos humanos han señalado como una forma de matrimonio infantil.
El enlace se llevó a cabo en presencia de familiares y padres de los menores, lo que generó un intenso debate en redes sociales sobre la persistencia de estas costumbres en algunas comunidades de Guerrero.
Activistas han denunciado que estas uniones vulneran los derechos de la infancia y refuerzan condiciones de desigualdad y violencia. Aunque la legislación mexicana prohíbe el matrimonio infantil, su práctica persiste en zonas rurales bajo el amparo de los usos y costumbres.
Hasta el momento, las autoridades estatales no han emitido un pronunciamiento sobre el caso.