La Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas y la Secretaría de la Defensa Nacional han localizado 60 minas terrestres artesanales en municipios del centro y norte del estado, como parte de un operativo especial para desmantelar estos artefactos, que ya han cobrado vidas civiles en zonas rurales.
El hallazgo más reciente incluyó seis explosivos en González Villarreal, un ejido al norte de San Fernando.
«Fue la localización de una instalación por González Villarreal con seis artefactos, los cuales se neutralizaron y se destruyeron».
Sergio Chávez García, titular de la Secretaría de Seguridad, informó que el 30% de las minas fueron encontradas en áreas rurales donde células criminales libran disputas territoriales.
El otro 70% estaba oculto en bodegas o zonas de concentración utilizadas por grupos delictivos y listas para ser colocadas en los caminos.
El general advirtió que, aunque no estaban enterradas, su riesgo seguía siendo igual de letal.
El 24 de enero de este año, el gobierno estatal alertó sobre la presencia de estas armas hechizas en municipios como Valle Hermoso, Río Bravo, Reynosa y San Fernando.
En un ejido al norte, un ciudadano estadounidense y un familiar murieron al detonar una mina, mientras que una mujer resultó herida cuando viajaban en una camioneta.
También en Valle Hermoso, un agricultor sufrió graves lesiones y perdió su tractor tras pisar uno de estos artefactos.
A principios de febrero, las fuerzas de seguridad iniciaron la búsqueda, y en apenas 15 días, las autoridades ya habían localizado 40 minas.